Desde la Biodesprogramación siempre se insiste en que es necesaria la ‘Voluntad’ de la persona para que la aplicación de esta herramienta sea efectiva, ya que la solución se encuentra en el interior de cada uno, en esa información que su cerebro inconsciente maneja y que es la herencia de su árbol familiar, por eso mismo ningún otro puede llegar a ella y mucho menos encargarse de ella.
Para continuar vamos a conocer las definiciones que la Real Academia Española (RAE) nos provee acerca del término ‘Voluntad’:
f. Facultad de decidir y ordenar la propia conducta.
f. Acto con que la potencia volitiva admite o rehúye una cosa, queriéndola, o aborreciéndola y repugnándola.
f. Libre albedrío o libre determinación.
f. Elección de algo sin precepto o impulso externo que a ello obligue.
f. Intención, ánimo o resolución de hacer algo.
f. Amor, cariño, afición, benevolencia o afecto.
f. Gana o deseo de hacer algo.
f. Disposición, precepto o mandato de alguien.
f. Elección hecha por el propio dictamen o gusto, sin atención a otro respeto o reparo. Propia voluntad.
f. Consentimiento, asentimiento, aquiescencia.
En todas ellas podemos identificar ese IMPULSO QUE SE INICIA DESDE EL INDIVIDUO y para que sea genuino debe generarse también EN TOTAL LIBERTAD.
Al integrar este concepto, nos obliga a revisar el modo en que se vive la vida en general, que normalmente se disputa entre dos escenarios: el de la ‘Víctima’ o el de ‘Responsable’
El escenario de ‘Víctima’ dónde todo lo que me sucede tiene que ver con causas externas a mí o por la ‘culpa’ de otras personas o circunstancias, perspectiva que cree que el cambio debe venir de afuera, de esos factores externos, una idea que libera al individuo de tener que ocuparse de lo que le está sucediendo. Por ejemplos:
Me tomo una pastilla, para ‘adormecer’ el síntoma que el cerebro está comunicando y vivir así toda la vida.
Me voy a sentir mejor cuando mi pareja deje de ser violenta conmigo.
El otro escenario es el de ‘Responsable’ dónde sé que todo lo que sucede en mi vida, tiene que ver con esa información que maneja mi cerebro inconsciente, que como dijimos es una información familiar heredada, que se repite por ciclos y que influye totalmente en cada decisión que tomo en mi vida, por lo que me hace ‘Responsable’ de ella, lo que a su vez me da la gran oportunidad de cambiarla, ocuparme de lo que representa y así redirigir mi vida en una dirección que me genere paz y por consecuencia salud. Ejemplos:
Voy a buscar cuál es la información que mi cerebro inconsciente está utilizando para generar el síntoma, sanar las emociones que lo generan y así continuar mi vida en paz y con salud.
Busco el aprendizaje en la información del espejo que mi ‘pareja violenta’ me está mostrando, para así generar el cambio que me haga sentir mejor.
Claramente el factor ‘Voluntad’ es el que determina en qué escenario de la vida estás parado/a y sé perfectamente que la ‘fuerza de voluntad’ también es controlada por la misma información que el cerebro maneja y pasar de un escenario a otro puede requerir de cierta energía, para lo que inicialmente bastará con que tomes la decisión de hacerlo y luego, a tu tiempo, será cuestión de ir dando cada paso que te acerque más a ese objetivo.
Por eso la Biodesprogramación hace hincapié en la ‘Voluntad’, sin dudas ahí está el poder de cambio, el poder de sanar que cada uno busca y únicamente vos podes llegar a él, por eso el viaje es interior y mi tarea será acompañarte en lo que necesites para que lo hagas, pero EL PRIMER PASO SIEMPRE SERÁ TU DECISIÓN, para que así luego, lo que te comparto, que está sustentado en el ‘Escenario del Responsable’ pueda ser de tu utilidad.
Para lograr buenos resultados a la hora de tratar esta condición, se deben comprender todos los aspectos que constituyen la mirada que cada persona tiene acerca de lo que está viviendo o de lo que le tocó vivir, para que de ese modo y través de este entendimiento, se pueda construir una nueva perspectiva que haga que el cerebro, quien tiene el dominio absoluto de nuestro cuerpo y de nuestra realidad, entienda que ya no se necesita seguir acumulando grasa o agua, iniciando así las modificaciones que sean necesarias para volver a la ‘normalidad’, lo que se traduciría en este caso, en quitar la grasa o el agua que generó el aumento de peso o la obesidad.
Para construir esa nueva perspectiva vamos a integrar la siguiente información:
Podemos definir ‘creencia’ como una ‘idea o pensamiento que se asume como verdadero’ y que cada uno de nosotros, posee un cúmulo de ellas, que se fueron construyendo a través de la información heredada y de lo que fuimos aprendiendo y experimentando a lo largo de nuestra vida. Creencias que al considerarse ‘verdaderas’ formarán parte de la realidad que el cerebro crea, en definitiva son ideas o pensamientos que se generaron en la propia mente y que al proyectarse hacia al exterior, por resonancia y vibración, definen y construyen la realidad que el individuo vive. La creencia siempre es la causa y la realidad es el efecto, nunca al revés, así es el mecanismo de creación de la mente, que se puede ampliar y explicar muy bien a través de Las 7 Leyes Universales.
Al comprender el mecanismo creencia/realidad, en este punto debemos revisar cuales son las creencias que están generando el desequilibrio en mi peso. Como la perspectiva es única en cada individuo, las creencias pueden ser infinitas, pero a modo de ejemplo vamos a citar la más común de todas ellas y con la que muchos se torturan emocionalmente: ‘La comida engorda’ o ‘Comer de más engorda’que al ser un decreto ‘verdadero’ para el individuo que lo cree, se convierte en su propia realidad, pero para que una de esas creencias se sea una ley biológica, debería cumplirse en el 100 % de los casos, pero no todas las personas que comen ‘de más’ aumentan su peso, y al haber excepciones, podemos afirmar que no es la comida la que engorda, sino que ‘detrás del telón’ se están ejecutando leyes biológicas que hacen que el cerebro de la orden de acumular grasa o agua y que se explicará más en detalle en los siguientes puntos.
Si creo que al comer voy a subir de peso e incluso acompaño la acción con emociones de culpa, arrepentimiento o cualquier otra que esté en contraposición con lo que estoy haciendo (incoherencia emocional), esas energías ‘emocionales’ terminan potenciando la creación de una realidad que lo único que logra, es incrementar lo que no deseo
En este punto, la invitación es que analices, identifiques y hagas una lista de todas aquellas creencias que te estén llevando hacia una dirección diferente a la que deseas e incluso, a partir de ahora y utilizando este mecanismo de creación a tu favor, comiences a cambiarlas (reprogramarlas), para que tu cerebro incorpore nueva información y por consecuencia genere así una nueva realidad. Comer de más o de menos, no interfiere en tu peso, sino que eso depende de la creencias, de las emociones con las que acompañes la acción y de la información que utilice tu cerebro, algo que podrás integrar mejor cuando hayas comprendido todos los conceptos que aquí te comparto.
Ya dimos por sentado, que no es ley que ‘la comida engorde’, eso es una creencia limitante, por lo que debemos comprender realmente cuál es la ley biológica que el cerebro está ejecutando cuando el organismo acumula grasa o agua.
La naturaleza a través del mecanismo evolutivo que lleva millones de años en funcionamiento y que se sustenta únicamente sobre leyes biológicas que favorecen la supervivencia del organismo, determinan también cómo funciona nuestro cerebro y las acciones que éste emprenda respetarán las mismas leyes biológicas de supervivencia y ninguna modificación que se haga sobre el funcionamiento del organismo, se hará por casualidad, sino que serán acciones que tomará el cerebro al creer que existe una necesidad biológica que debe cubrir.
En el caso de acumular o retener grasa o agua, el cerebro ha ‘interpretado o cree’ que esos elementos son necesarios para cubrir una necesidad biológica que el organismo o el individuo está viviendo o ha vivido. De no existir tal necesidad biológica, la comida o el agua que se ingieran, serían desechados de forma normal y no habría modificación sobre el peso corporal, lo que tiraría por la borda cualquier creencia de que ‘comer engorda’.
Por eso, para saber cual es la necesidad que el cerebro busca cubrir utilizando grasa, debemos comprender cuál es su función biológica o cuál es la utilidad que la naturaleza le da: A grandes rasgos, podemos determinar dos funciones, la de protección y la de acumulación de energía. Una capa de grasa, puede servir de protección ante estímulos externos, como pueden ser golpes o movimientos bruscos que puedan dañar el organismo, así como proteger o aislar partes vitales ante un exceso de frío o calor. También como es un material liviano, que permite la acumulación de energía a través de los nutrientes que contiene y que luego pueden ser reutilizados por el organismo, será el material por excelencia que el cerebro elija para mantener una reserva disponible de energía.
Con respecto al agua, su función vital es mantener el buen funcionamiento del organismo, posibilitando el transporte de nutrientes a las células así como contribuir a la eliminación de sus desechos, ayudando a la digestión de los alimentos, contribuye a regular la temperatura corporal, entre muchas otras y si existe una retención de agua, es porque el cerebro ha interpretado que es necesaria para aumentar y cubrir alguna de esas funciones.
Llegar a comprender la función del agua o de la grasa, nos da indicios de la necesidad que el cerebro busca cubrir cuando las utiliza: Sabiendo como base que busca proteger el organismo o mantener una fuente de energía o agua disponible para cubrir una necesidad no resuelta.
Otro aspecto muy importante a tener en cuenta, es la percepción que puedo tener de mí mismo/a al verme el espejo o al recibir la mirada de los demás, ya que eso puede representar un carga emocional importante cuando no estoy conforme y que se puede potenciar aún más con un diálogo interno de ‘disgusto o ataque’. Un ataque, que llevará al cerebro a ‘interpretar o creer’ que existe un nuevo conflicto, una nueva necesidad biológica (protegerse del ataque), por lo que va a generar más grasa o retendrá más agua para cubrir esa nueva necesidad y por consecuencia va a aumentar más el peso y así se genera un círculo vicioso que incrementa más la condición.
Aunque debería ser siempre así, en esta instancia es importante recalcar el valor que me doy a mismo/a, reforzando la autoestima y dejando el ataque de lado, para comprender realmente lo que el cuerpo está comunicando a través del síntoma y así poder acompañar el proceso de cambio (bajar de peso) de forma coherente y rompiendo el círculo vicioso que lo retroalimenta.
‘Amarse a sí mismo’, es el aprendizaje por excelencia que las personas con sobrepeso deben integrar, justamente el o los abandonos que han vivido, les hacen dudar de su verdadero valor, por lo que es importante hacer hincapié en el disfrute de todo lo que les hace bien y de esa forma proveerse del amor que necesitan (autoestima).
Desde la Biodesprogramación observamos el síntoma como una solución biológica que el cerebro inconsciente ha ejecutado para resolver un conflicto que el individuo es incapaz de solucionar conscientemente. En el caso de la ‘obesidad’ o ‘sobrepeso’, lo que el cerebro está haciendo, es acumular grasa o agua como un intento de solucionar un conflicto que el individuo vive o ha vivido, una necesidad que queda en evidencia cuando analizamos la función biológica de cada uno de estos elementos (grasa o agua), que como dijimos anteriormente cumplen con la función de protección o de reserva de energía.
Por eso, cuando hay una acumulación de grasa o agua, es porque el cerebro, a través de lo que vive y de la interpretación que hace de sus vivencias y emociones, entiende que el individuo ha perdido sus referencias o se siente abandonado. Por ejemplo, cuando una cría en la naturaleza pierde sus progenitores (su referencia segura), conjuntamente pierde su fuente de protección y alimento, lo que genera una necesidad biológica y de supervivencia, que le indica a su cerebro que debe activar los mecanismos para acumular grasa, actuando así como solución para aumentar el tamaño de su cuerpo, ser aún más visible y de esa forma ampliar las posibilidades de ser encontrada, incluso mientras tanto, la grasa que acumule le servirá de reserva de energía o de alimento hasta que vuelva a encontrar su seguridad (madre).
En el caso de acumular agua, la necesidad es similar, cuando el organismo la acumula, lo hace con el afán de retener a la madre (su referencia segura), ya que el agua es un símbolo que para el cerebro inconsciente representa también a la madre así como la vida.
Por eso, cuando un individuo se sienta abandonado o pierda sus referencias, su conflicto será la señal que le indique a su cerebro inconsciente que debe acumular grasa o agua mientras no se encuentre una solución.
En el caso en que el individuo, en vez de vivir un ‘abandono’, viva un conflicto de ‘rechazo’, el cerebro actuará de la misma forma para buscar una solución a ese conflicto, pero como en esta oportunidad la necesidad es pasar desapercibido, ya que ‘si me rechazan es mejor que no me encuentren o me vean’, la solución para eso será un cuerpo pequeño o muy delgado, algo que por más alimento que ingiera mientras esté activo su conflicto, el individuo no podrá subir de peso.
7 – LOCALIZACIÓN DE LA GRASA Y SU SIGNIFICADO EMOCIONAL
Como ya se describió el cerebro utilizará la grasa o el agua para cubrir una necesidad de protección o como una fuente de energía disponible y si a eso le sumamos el simbolismo del órgano o del lugar del cuerpo en donde se deposita, nos dará indicios más precisos del conflicto que el individuo vivió o está viviendo:
Cara: Habla de un rechazo a la propia identidad o de sentirse feo/a. Hombros: Vivencias de humillación. Pechos: Necesidad de ser o tener una buena madre. Abdomen caído: Abandono o me abandonaron. Abdomen en punta o cola que sobresale: Alejar a alguien sexualmente. Abdomen que cae o muslo tapando genitales: Bloquear la sexualidad / Abusos. Caderas: Alejar a alguien que está a mi lado. Brazos: Necesidad de ser más fuerte. Rodilla: Protección ante una autoridad o sometimiento. Piernas: Fortaleza para caminar o sostenerme.
Comunicate conmigo y utilizá ya la Biodesprogramación para equilibrar tu peso corporal.
Todo en la naturaleza tiende a equilibrarse, por lo que aplicar ese equilibrio a todos los aspectos que pueden incidir en el peso corporal, será beneficioso para mantenerlo e incluso fomentará la actividad de todos los procesos fisiológicos del organismo, que al ocuparnos de sí mismos, estaríamos aumentando la autoestima y contrarrestando señales de abandono o desprotección que el cerebro pueda interpretar como una necesidad de activar los mecanismos que acumulan grasa o agua. Por eso un buen alimento, una sesión de ejercicio físico, inciden en tu biología, pero la llegada más importante será en cómo te hacen sentir, ya que al ocuparnos de nosotros, se incrementa el amor propio y alejan al cerebro de hacer interpretaciones de ‘necesidad’.
En caso contrario, si no quieres ocuparte de tener una dieta equilibrada o no quieres realizar actividad física, deberías revisar al menos, cómo te hace sentir eso, con qué sentimientos y emociones acompañas esas decisiones, porque allí está la causa del aumento de peso, que si se hacen teniendo en cuenta los puntos explicados anteriormente, el alimento que elijas y o la inactividad física no tendrían incidencia en tu peso corporal.
Se llama efecto rebote al hecho de recuperar el peso, sobre todo de grasa, que se perdió en una dieta o durante la aplicación de medicamentos una vez que finalizó el proceso y el tiempo estipulado.
Esto sucede, porque se intenta intervenir en el mecanismo que acumula grasa o agua y no se hace foco realmente en los motivos que llevaron al cerebro a dar la orden de retener esos elementos en el cuerpo.
Normalmente la recuperación del peso perdido, se da porque se ha puesto al organismo en un desequilibrio calórico, por ejemplo una dieta en la que la ingesta diaria de alimentos contiene menos calorías de las que se necesitan y eso puede ser interpretado por el cerebro como señales de ‘escasez’ de alimentos, que al finalizar la dieta, esa interpretación va a llevar al organismo a acumular peso nuevamente y así recuperar sus reservas para poder afrontar una escasez futura.
En el caso de los medicamentos, se intervienen los procesos metabólicos de forma artificial, normalmente modificando su química a través de hormonas, que le ordenan al organismo perder y no acumular grasa o agua, pero que al finalizar el tratamiento, esas ‘órdenes químicas’ desaparecen, llevando al organismo a funcionar nuevamente por sus necesidades reales y eso hace que vuelva a acumular peso.
En el caso de aplicar la Biodesprogramación para bajar de peso, ese efecto rebote no existe, porque no se interviene directamente sobre el proceso de acumulación de grasa o agua, sino que se busca tomar consciencia de la necesidad biológica que lo originó, ya que en el conflicto se encuentra la señal inicial que el cerebro ha recibido y que lo lleva a acumular grasa o agua.
Como verás son varios los aspectos que debemos integrar, incluso algunos puntos plantean un cambio de pensamiento radical, ya que se contradicen con lo que hemos aprendido como verdad, pero que sin dudas podemos utilizar a favor para dirigir mejor nuestros objetivos, que en este caso será ‘normalizar’ el peso corporal y mantenerlo. Esto requiere hacer consciente todo lo que se ha explicado, entender qué es lo que el cuerpo está expresando a través del síntoma, comprender su mecanismo biológico, para así encontrar el origen o la necesidad y por consecuencia resolver el conflicto de raíz.
Con la Biodesprogramación te acompaño a descubrir tus conflictos de imagen y de abandono o rechazo, que al revisar en tu historia personal, quedarán en evidencia los ciclos de repetición dónde viviste esa clase de conflictos y que la toma conciencia (al darte cuenta), será la señal que le indique tu cerebro inconsciente de que ya se han resuelto y de que la necesidad de acular grasa o agua ha desaparecido, por lo que actuará en consecuencia para ‘normalizar tu peso corporal.
Comunicate conmigo y utilizá ya la Biodesprogramación para equilibrar tu peso corporal.
Desde la Biodesprogramación hablamos de ‘tonalidades’ de conflictos, una clasificación que se realiza teniendo en cuenta el tipo de ‘necesidad biológica no resuelta’, un factor que está sujeto a la interpretación que cada cerebro haga de su conflicto y que tiene sustento en la información que heredó y aprendió; incluso al referirnos a la parte más antigua del cerebro, la más arcaica, la clasificación de las necesidades o los conflictos mostrarán características de un comportamiento animal. En esta oportunidad, vamos a poner la atención en el conflicto de TERRITORIO.
En primera instancia debemos definir qué es el territorio y para eso vamos a tomar una definición de la Real Academia Española (RAE):
Territorio: “Terreno o lugar concreto, como una cueva, un árbol o un hormiguero donde vive un determinado animal, o un grupo de animales relacionados por vínculos de familia y que es defendido frente a la invasión de otros congéneres.”
Para el caso del homo sapiens sapiens, una especie animal más, el territorio físico se amplía, ya que para él también entran en juego otros elementos que forman parte de un territorio simbólico, tan importante como el real; simbolismos que como se dijo, están sujetos a la interpretación de cada cerebro y de eso dependerá el valor que se le dé a cada cosa.
Por eso el territorio real se ampliará de forma significativa con todo lo que el individuo ama o considera propio, todo eso que al nombrar le antepone la palabra ‘Mi’: ‘Mi trabajo’, ‘Mi marido’, ‘Mi esposa’, ‘Mi proyecto ‘ y una lista de infinitas posibilidades… por lo que cualquier eventualidad que atente contra algo que esté en ese grupo o clasificación, será interpretado como un ataque al territorio y el cerebro actuará en consecuencia ejecutando un programa biológico de supervivencia que actúe como solución al conflicto y será el que modificará el funcionamiento de los órganos necesarios para el ‘marcaje o defensa deL territorio’, como lo pueden ser los órganos de excreción o de los sentidos. Por ejemplo cualquier síntoma que afecte la acción de orinar o defecar, posiblemente se deba a un conflicto de territorio, ya que estos fluidos se utilizan hace millones de años por muchas especies para delimitar su territorio.
Un ejemplo puede ser el de una mujer que sufre variaciones en su manera de menstruar, aumentando el sangrado en frecuencia y cantidad debido a que otra mujer está invadiendo su territorio (‘Mi marido’) y ha puesto en juego su rol femenino.
Otro programa para solucionar un conflicto de este tipo, puede afectar los órganos de los sentidos, por ejemplo los ojos o los oídos, que en función de la necesidad se ajustarán para percibir o no la amenaza; comúnmente se disminuye su capacidad, como si al no percibir la amenaza el cerebro la hiciera desaparecer.
Sin dudas estamos frente al funcionamiento de la computadora biológica más eficiente que la naturaleza ha creado, pero su manera de actuar no siempre es la más inteligente, ya que lo hace desde una perspectiva animal muy antigua, pero que al hacernos conscientes de su funcionamiento nos permite interpretar los síntomas (como su solución biológica), descubrir su verdadero origen y de esa forma llegar a un grado de consciencia que resuelva el conflicto, generando así la sanación que se busca.
Es común escuchar en estos momentos de cambio, que se busca elevar la consciencia de la humanidad o que muchos individuos buscan ser más conscientes cada día. ¿De qué se trata esto?
Ya hemos hablado que tenemos dos mentes funcionando en paralelo, una mente INCONSCIENTE que tiene el dominio del 97 % de los procesos cerebrales y el 3 % restante lo utiliza la mente CONSCIENTE. Obviamente estos porcentajes dejan muy en claro que la mente INCONSCIENTE es la que tiene el mayor dominio y es la que toma las decisiones al respecto de todo lo que sucede en el cuerpo y en la vida del individuo, que para la ocasión y lograr un mejor entendimiento vamos a llamar ‘SER INCONSCIENTE’ o en automático.
Si bien creo que el estado de consciencia de cada uno es el estado perfecto para su evolución personal, algunos intentan clasificar ese estado en ‘niveles de consciencia’, como si alguno fuera mejor o peor que el otro y que eso sólo habla de un ego que ha perdido su conciencia al compararse.
Ser un INDIVIDUO CONSCIENTE, es estar atento al momento presente, tener la atención en el aquí y ahora, UTILIZANDO EL 3 % DE LA MENTE CONSCIENTE, para OBSERVAR los procesos que la mente INCONSCIENTE lleva a cabo y de esa forma ‘ESTAR DESPIERTO’ para evitar su reacciones y dirigir sus decisiones, que de otra manera se tomarían sin supervisión
Ser CONSCIENTE es convertirse en su propio OBSERVADOR, es estar atento/a a lo que hace la mente INCONSCIENTE, que en ocasiones reacciona con emociones que pueden volverse incontrolables, afectando el estado anímico general y que si son intensas o perduran en el tiempo posteriormente pueden manifestarse en forma de síntomas o enfermedades.
Ser CONSCIENTE es entender que el pasado y el futuro no existen, que la atención que se ponga en esos tiempos, son recuerdos (pasado) o suposiciones (futuro) que la mente INCONSCIENTE hace, para evadir el momento presente y de esa forma le quita ATENCIÓN o CONSCIENCIA a lo que está sucediendo ahora que es lo único que realmente existe.
Ser CONSCIENTE es entender que todo lo que sucede en mi vida tiene que ver únicamente con LO QUE SIENTO EN MI INTERIOR y de ese sentimiento depende cómo veo el mundo EXTERIOR, llevándome en muchas ocasiones a EMITIR JUICIOS sobre las situaciones o personas con las que me involucro, pero eso sólo quita la atención del SENTIMIENTO INTERIOR que es realmente la fuente de mis emociones.
Ser CONSCIENTE es entender que cada uno de nosotros está en su 97 % INCONSCIENTE, funcionando en automático y que las reacciones que pueda tener otra persona conmigo, sólo muestran su SENTIMIENTO INTERIOR, que desde mi estado de CONSCIENCIA y control, puedo elegir no hacerlo propio y evitar así la carga emocional que eso implica.
Para alcanzar un estado de OBSERVACIÓN o de CONSCIENCIA se requiere un ENTRENAMIENTO CONSTANTE de la mente, para que cada vez y en tiempo real sea más fácil IDENTIFICAR las reacciones que pueda tener el INCONSCIENTE, tomar el control de la situación y así decidir en plena CONSCIENCIA lo que sea más beneficioso para mi.
El tipo de entrenamiento que se elija, dependerá de lo cómodo que el individuo se sienta con cada técnica, afortunadamente hoy en día existen muchas herramientas para trabajar con la mente, como lo es la meditación, mindfulness, ejercicios o actividades que requieren consciencia plena y todas las técnicas que trabajen con el inconsciente y que buscan sanar la información que este utiliza.
Ser CONSCIENTE y valga la redundancia, es tratar de funcionar lo más que se pueda desde la mente CONSCIENTE, manteniendo un estado de OBSERVACIÓN que me permita tomar el control de lo que hace el INCONSCIENTE y de esa forma dirigir mi vida y evitar reacciones que pueden resultar nocivas para mi persona.
También conocido como Ictus cerebral, apoplejía cerebral, ataque apoplético, ictus apoplético o accidente vascular encefálico, que según la Medicina es un accidente neurológico agudo de rápida evolución, de origen isquémico vascular que interrumpe de forma brutal el flujo sanguíneo en una zona determinada del cerebro, produciendo la muerte de algunas células. El ACV puede ser hemorrágico, al romperse un vaso sanguíneo, o isquémico, cuando se produce un tapón en una arteria. Si el tapón se produce in situ, se lo llama «trombosis», pero si se constituye en otro lado y es arrastrado por la corriente sanguínea hasta obturar una arteria más pequeña, se lo llama «embolia».
Los síntomas son: parálisis faciales, de algún miembro, de un lado del cuerpo; ceguera o trastornos de la vista; dolores de cabeza violentos; vértigos; caídas, dificultades de expresión y comprensión, etc.
Desde la Biodesprogramación observamos el síntoma como la solución biológica que el cerebro inconsciente ha ejecutado para resolver un conflicto que el individuo es incapaz de solucionar conscientemente. En el caso de un ACV, el órgano afectado es el cerebro, que según su función y simbolismo, nos da indicios de que el estrés vivenciado refleja una ‘desvalorización intelectual’ acompañada de una ‘pérdida del control’, que se puede traducir también como un conflicto dónde se perdió la ‘autoridad’. Incluso al estar involucrada la sangre, eso nos da indicios de que el conflicto se ha vivido con alguien que pertenece a la familia (real o simbólica) y que puso en juego esa autoridad respecto al clan familiar.
VARIANTES:
“En un enorme estrés que confina a la vida o a la muerte, en una subtonalidad de pérdida de territorio asociada a la subtonalidad de desvalorización por haber razonado mal, pensado mal, mal decidido, por haber deducido mal, relacionado con la consecuencia producida por una obligación de uno o varios miembros de mi clan de sangre».
Conflicto por no poder enfrentar algo o a alguien intelectualmente.
Deseo de dar órdenes, de dirigir su destino, su mundo, su clan, su cuerpo, su país…, Con miedo vivenciado como desvalorización por haber pensado mal, analizado mal, por haber sido desbordado y no lograr dirigir.
En lóbulo frontal: «Haberse agrupado en el clan para expresar su pensamiento frente a los otros y/o en oposición a los otros».
Hemorragia cerebral: Para romper con el clan, con la esperanza de encontrar ayuda en el exterior de este.
Trombosis cerebral: Para impedirse uno mismo el utilizar una parte de su cerebro para descubrir el misterio de su clan.
Si padeces de este síntoma debes revisar esa parte de tu personalidad que requiere tener el control de todo todo el tiempo, principalmente de lo que pasa en tu familia y dónde crees que tienes que demostrar tu capacidad intelectual para mantener esa autoridad. Es importante entender que no podemos controlar nada de lo que sucede fuera de nosotros, que el único poder es el que tenemos sobre nuestras emociones y sentimientos, algo que requiere ejercicios de práctica para tener ese dominio emocional y así evitar los síntomas que aparecen en la reparación de cualquier estrés. También es importante identificar dentro de tu clan familiar, quién fue la persona que te hizo creer que ‘no sabías’ o te desvalorizó intelectualmente, eso puede ser un recurso que utilizó para que no te vayas de su lado y revivir sus abandonos. Toma consciencia del origen, libérate de la necesidad de control y de demostrar tu inteligencia ante el resto y el cuerpo hará lo suyo para que todo vuelva a la normalidad.
IMPORTANTE: Lo expuesto aquí no es un diagnóstico, sino que son generalidades simbólicas que se utilizan en la búsqueda del conflicto, siempre con la participación del consultante, indagando en su historia personal para que tome consciencia de lo que está generando el síntoma o el comportamiento que desea sanar.
¡Si lo deseas, te acompaño a encontrar el origen de cualquier síntoma e iniciar tu sanación!. ¡PONTE EN CONTACTO CONMIGO!
La Medicina nos dice que el ‘Daltonismo’ es un trastorno hereditario de la visión de los colores, especialmente del rojo y el verde. El gen portador se encuentra en el cromosoma X; un varón lo desarrolla siempre si lo recibió de la madre, una niña lo desarrolla solamente si lo recibió de su madre y de su padre.
Desde la Biodesprogramación observamos el síntoma como la solución biológica que el cerebro inconsciente ha encontrado para resolver un conflicto que el individuo es incapaz de solucionar conscientemente. También sabemos que la enfermedad no se hereda, sino que se hereda la información que hace que el cerebro perciba el mundo de la misma manera que nuestros ancestros y por consecuencia se padezcan las mismas enfermedades, algo que nos da dominio absoluto de sanar, ya que si se trabaja en la propia información interior, se puede lograr revertir cualquier síntoma. En el caso del Daltonismo, lo que el cerebro busca es proteger al individuo de ver ciertos colores, ya que en la información previa que posee, existe una asociación entre ese color y una vivencia que representa un alto estrés o sufrimiento, por lo que en su eficiencia e inocencia, el color que esté asociado al peligro va a ser bloqueado por la mente y no se verá como tal, lo que se traduce en una solución que evita que el individuo en presencia de ese color, recuerde o viva por asociación el mismo estrés o peligro..
VARIANTES:
Estrés en relación con un color. «No puedo ver ese/os color/es que me recuerda/n mi mayor sufrimiento.
El color oculto o en mini-maxi-esquizofrenia es la muerte.
Lo que representa el color: no es posible interpretar el color.
Azul: Realeza.
Amarillo: Sabiduría.
Marrón: Enfermedad.
Verde: Sanación, Irlanda.
Rojo: Sangre derramada.
Naranja: Cura, pulsiones.
Azul oscuro, violeta, gris oscuro: Tormenta.
Rojo-verde: Irlandés, memoria de campo de batalla (sangre sobre la hierba). Cirujano: memoria de campo operatorio.
Si se padece de este síntoma, se deberá determinar cuáles son los colores que no se perciben de forma correcta y buscar en la historia familiar, qué incidencia tuvieron en relación a un estrés o peligro vivenciado, ya que esa información ha sido transmitida en el ADN y se requiere cierta combinación de cromosomas para que se manifieste. Si bien las variantes son indicios para orientar la búsqueda del conflicto, la asociación color / peligro responderá exclusivamente a la historia personal a revisar.
IMPORTANTE: Lo expuesto aquí no es un diagnóstico, sino que son generalidades simbólicas que se utilizan en la búsqueda del conflicto, siempre con la participación del consultante, indagando en su historia personal para que tome consciencia de lo que está generando el síntoma o el comportamiento que desea sanar.
¡Si lo deseas, te acompaño a encontrar el origen de cualquier síntoma e iniciar tu sanación!. ¡PONTE EN CONTACTO CONMIGO!
La Medicina nos dice que la Colitis es una inflamación aguda o crónica del colon, que puede ser de origen infeccioso o medicamentoso, o la consecuencia de una radioterapia o de una isquemia. Se presenta como una diarrea, a veces asociada a dolores abdominales.
Desde la Biodesprogramación observamos el síntoma como una solución biológica que el cerebro inconsciente ha encontrado ante un conflicto que el individuo no puede resolver conscientemente. En el caso del sistema digestivo, cualquier afección que presente, estará ligada a un conflicto de ‘no poder aceptar’, justamente es el sistema encargado de aceptar lo que ingresa al cuerpo, ya sea alimento real o simbólico (emocional) y si hay algo que ‘no puedo digerir’, ‘no puedo aceptar’, el cerebro aumentará la función de este sistema. En el caso puntual de la colitis, el cerebro se encuentra ante un conflicto que se considera ‘sucio’ o una ‘mierd*’, que el individuo no puede aceptar y que tiene una necesidad inmediata de deshacerse de él.
VARIANTES:
Tumor de la luz del colon: «No puedo digerir».
Disputa entre nosotros y nuestros prejuicios: los aceptamos, los rechazamos.
«Me quiero sacar a mi madre (o de quien sufro cosas que me hace como chanchadas) de encima». COLITIS CRÓNICA:
Vivimos cosas indigestas a repetición, reincidentes a menudo. Las solucionamos y vuelven a empezar. «Sufro, en un clima de pasividad, de fatalidad y de impotencia, respecto aún orden establecido, dominador».
Gran dificultad en identificar lo que somos realmente. Ideas preconcebidas que tenemos y que no logramos eliminar. Conflicto con la autoridad exterior, con quien discutimos. COLITIS ESPASMÓDICA:
Conflicto de no querer digerir una chanchada, con impotencia y en sumisión a órdenes recibidas. Imposibilidad de oponerse, obediencia forzada, sentirse dominado.
«Estoy en combate permanente con una autoridad que me impide ser yo mismo». COLITIS ULCEROSA:
Conflicto por ver el fin de la vida (o de esta vida) acercarse.
Subtonalidad de una depresión. «No puedo digerir el bocado», en términos de impotencia.
Si padeces de este síntoma deberías revisar cuando comenzó y a partir de allí buscar la situación que no puedes aceptar y necesitas terminar rápidamente. Es importante entender que no controlamos nada de lo que sucede fuera de nosotros, en la vida, por lo que muchas veces se van a presentar situaciones y personas con las que no vamos a coincidir, por lo que sería conveniente entrenar la ‘aceptación’ de lo que no puedo controlar o si es necesario, encontrar la forma y el momento para expresar lo que siento y así no cargar con emociones que luego terminan enfermando el cuerpo.
IMPORTANTE: Lo expuesto aquí no es un diagnóstico, sino que son generalidades simbólicas que se utilizan en la búsqueda del conflicto, siempre con la participación del consultante, indagando en su historia personal para que tome consciencia de lo que está generando el síntoma o el comportamiento que desea sanar.
¡Si lo deseas, te acompaño a encontrar el origen de cualquier síntoma e iniciar tu sanación!. ¡PONTE EN CONTACTO CONMIGO!
Según la Medicina un Orzuelo se trata de una infección de origen bacteriano (estafilococos) de las glándulas del borde del párpado superior o inferior.
Desde la Biodesprogramación observamos el síntoma como una solución biológica que el cerebro inconsciente ha encontrado para resolver un conflicto que el individuo no puede conscientemente. Cuando hablamos del ojo y su función, si ese órgano es afectado por algún síntoma, es que el conflicto involucra la acción de ver, en este caso puntual, el no querer ver algo o una situación que considero ‘sucia’, por lo que el inconsciente reparará la zona con la participación de microorganismos.
VARIANTES:
Conflicto en relación con una visión que considero sucia, mancillante, humillante, fea, que se quiere hacer desaparecer cuanto antes cerrando el párpado.
Conflicto de mancilla en la que nos vimos ensuciados, pero con deseo de separación deseo de hacer las cosas bien y no solo evitar eso que nos molesta.
En un clima visual sucio, me siento dejado de lado o he hecho una mala acción y lamento no poder tener lo que es vital para mi.
Conflicto de fascinación vivido en términos de mancilla (suciedad).
Si apareció un Orzuelo, debería chequear desde cuando y observar desde ese momento si viví algún evento en que me tocó ver algo desagradable, que según mi perspectiva lo considero sucio o inaceptable. El encontrar el evento y tomar consciencia de lo sucedido, hará que el cerebro inconsciente acelere la reparación y el Orzuelo desaparezca rápidamente.
IMPORTANTE: Lo expuesto aquí no es un diagnóstico, sino que son generalidades simbólicas que se utilizan en la búsqueda del conflicto, siempre con la participación del consultante, indagando en su historia personal para que tome consciencia de lo que está generando el síntoma o el comportamiento que desea sanar.
¡Si lo deseas, te acompaño a encontrar el origen de cualquier síntoma e iniciar tu sanación!. ¡PONTE EN CONTACTO CONMIGO!
La medicina nos dice que la Micosis es el nombre genérico de las afecciones provocadas por hongos abundantes en el entorno. Se desarrollan en las capas superiores de la piel y en un entorno húmedo y cálido, produciendo irritación, inflamación de la piel, comezón, descamación.
Desde la Biodesprogramación vemos el síntoma como una solución biológica que el cerebro inconsciente ha encontrado a un conflicto que el individuo conscientemente no puede resolver. En el caso de los hongos, su función en la naturaleza es la de descomponer aquello que ya no sirve, de reciclar lo que se ha muerto. Por eso la aparición de hongos se da en la etapa de reparación y la zona en la que se ubiquen, nos dará más información acerca del conflicto vivenciado. Si es en la piel, la tonalidad del conflicto será de contacto o relación, que al ser vivenciado como algo sucio, en la etapa de reparación los hongos cumplirán con la tarea de descomponer eso que ya no sirve. Es importante entender que los hongos como los demás microorganismos están a las órdenes del cerebro y en la reparación afectarán la zona que éste les indique, por lo que se desecha la idea de contagio; por ejemplo en un mismo pie, a pesar de estar contenido en un mismo calzado, puede haber hongos sólo entre algunos dedos o en alguna uña determinada, sin afectar el resto del pie, lo que demuestra que no existe casualidad ni azar en eso.
VARIANTES
Todas las micosis son fases de reparación (lo que no significa que no haya que vigilar su desarrollo o tratarlas).
Conflicto de conjunción: conflicto por algo que nos es vital o representa lo vital + conflicto relacional.
ZONAS:
Boca: «No pude atrapar el bocado en la boca» + subtonalidad de carencia + subtonalidad de separación y/o contacto endobucal.
Intestinal: «Mi madre hace cosas sucias, humillantes, feas».
Vagina: Conflicto de decepción respecto a lo que la mujer recibe o respecto a no recibir lo que espera en la relación (conjunción: vital + relación). Relacionado con abusos sexuales.
Pies: «Vi a mi madre hacer cosas feas. Tonalidad vital.
Uñas (capa córnea límbica): conflicto respecto a un hijo concebido de una relación adúltera (capa córnea = engaño) y a un infanticidio. «Quiero que mi… se muera». En relación con la simbología del dedo correspondiente.
La aparición de hongos indica que se ha finalizado un conflicto que considero sucio, pero si no se ha logrado que desaparezcan es porque el conflicto se sigue activando y retroalimentando el ciclo, por lo que debería encontrar eso que considero sucio y no he logrado resolver.
IMPORTANTE: Lo expuesto aquí no es un diagnóstico, sino que son generalidades simbólicas que se utilizan en la búsqueda del conflicto, siempre con la participación del consultante, indagando en su historia personal para que tome consciencia de lo que está generando el síntoma o el comportamiento que desea sanar.
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La medicina nos dice que la incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina sin control del llenado y vaciado de la vejiga urinaria, acompañado, en ocasiones, de un fuerte deseo de orinar.
La etimología de la palabra dice que deriva del griego: ‘en’ = ‘dentro’ y ‘ourein’ = ‘orinar’. Incontinencia; del latín: ’in’ = ‘no’, ‘continere’ = ‘retener’.
Y como el síntoma es una solución biológica del cerebro inconsciente, podemos decir que el conflicto se da por una incapacidad de retener algo o a alguien en mi territorio, por lo que el cerebro abre el esfínter y deja salir la orina; un comportamiento animal y arcaico que muchas especies utilizan para ‘marcar’ su territorio.
VARIANTES:
Conflicto de separación, de marcado de territorio bilateral (constelación en ambos centros de control de la vejiga). Esta problemática se sostiene a sí misma una vez que está instalada: el niño se desvaloriza, se siente culpable, aislado (ya no se atreve a vivir su vida) y puede provocar un conflicto con los líquidos (que afectará luego al riñón).
Conflicto de separación brutal ligada a la sexualidad.
Crisis epileptoide de un conflicto de marcado de territorio.
Posicionamiento en la familia respecto al/a la hermano/a mayor, o a causa del nacimiento de un/a hermanito/a, etc.
Muy fuerte conflicto de separación: «Quiero quedarme con mamá». Son niños que piden ser cobijados; por eso, cuando se destapan a la noche, les agarra frío y se orinan.
Buscar también un estrés con el líquido amniótico. Por ejemplo: bebé muerto en el líquido (coloreado por la expulsión de excreciones liberadas por el sufrimiento fetal) porque nació demasiado tarde el niño que le sigue bebe mucho (tiene orina clara) y no puede guardar los líquidos orina.
Triple constelación o tres conflictos activos: a) Vejiga masculina: «No logro marcar mi territorio». b) Vejiga femenina: «Ya no sé a qué territorio pertenezco». c) Conflicto de separación central: conflicto de separación con alguien cercano.
En la medicina tradicional china, el riñón está asociado a los ancestros y al miedo. El niño, si no se siente protegido por el padre en el territorio, tiene miedo y entra en estrés. El esfínter (padre) se abre.
Si padezco de este síntoma me debería preguntar qué o a quien deseo retener en mi territorio y no lo estoy logrando; recordemos que el territorio es aquello que amo, que considero mío. Revisar los sentimientos y emociones que esa necesidad plantea puede echar luz a comprender el síntoma y encontrar allí también una solución para que el cuerpo pueda volver a su función normal.
IMPORTANTE: Lo expuesto aquí no es un diagnóstico, sino que son generalidades simbólicas que se utilizan en la búsqueda del conflicto, siempre con la participación del consultante, indagando en su historia personal para que tome consciencia de lo que está generando el síntoma o el comportamiento que desea sanar.
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